Me derrito como helado en pleno verano entre sus brazos, debido a ese beso que está logrando arrebatarme hasta la consciencia.
Sus labios son expertos y su lengua muy habilidosa. Me roba todo el aire con la profundidad y fiereza con la que me besa, me mordisquea y succiona el labio inferior y hurga con su lengua dentro de mi boca, jugueteando con la mía de manera arrolladora, húmeda y caliente.
Su mano, la que mantiene en mi cuello, se aprieta con suavidad, manteniéndome firme y sin la posibili