Él no levantó la mirada:
—Habla.
—Hace diez años, Gonzalo fue encarcelado por abuso infantil y tentativa de violación.
La punta del bolígrafo se detuvo bruscamente sobre el documento. Mateo levantó la cabeza, sorprendido, miró a Fernando:
—¿La víctima fue Valentina?
Asintió.
—Sí, presidente. El padre adoptivo de la señora es un pervertido y una basura de persona.
La cara de Mateo se retorció en una expresión sombría y amenazante. Había sospechado que Valentina le ocultaba algo, pero nunca imagin