Tras decir esto, Daniela se marchó. Viéndola alejarse, Jessica esbozó una sonrisa.
La recepcionista dijo:
—Señorita Lima, subamos. El presidente está en una reunión.
—Subiré sola —respondió Jessica—. Por cierto, Nicolás está muy ocupado últimamente. No es necesario informarle de asuntos menores, como esta visita que acaba de recibir.
La recepcionista asintió rápidamente.
—Entendido, señorita Lima.
Jessica sacó un lápiz labial nuevo de su bolso.
—Es un labial que compré recientemente. Creo que es