Valentina y Daniela quedaron de verse en un restaurante. Las dos se sentaron en un lujoso reservado privado. Daniela le entregó el menú a Valentina: —Valentina, has esperado todo el día en el ayuntamiento, debes estar hambrienta. ¡Rápido, ordena primero!
Valentina no hizo ceremonias. Abrió el menú y pidió varios platos.
Daniela le preguntó: —Valentina, ¿qué pasó hoy exactamente? ¿Por qué Mateo no fue al ayuntamiento?
Valentina negó con la cabeza: —Tampoco lo sé. Lo llamé, pero no contestó para n