Irina se marchó. Nadia la observó alejarse y luego entró en la mansión.
Luciana vio a Nadia y forzó una sonrisa más parecida a una mueca: —Mamá, has venido.
Héctor estaba completamente decepcionado de Luciana, pero no quería herir a Nadia, así que no tenía intención de revelarle que Luciana le había administrado un afrodisíaco.
Valentina tampoco quería alterar a Nadia, considerando que su salud no podía soportar impresiones fuertes: —Señora Petro.
Nadia miró a Héctor con curiosidad: —Acabo de ve