Daniel levantó a Sofía en sus brazos. —Sofía, ¿te gustó ese tío guapo?
Sofía asintió. —¡Sí! Ese tío era tan alto y guapo, podría presentárselo a mi mami para que sea su esposo.
Daniel sonrió. Sofía era realmente el tesoro de su madre; al ver a un hombre guapo, lo primero que pensó fue en su mami, queriendo presentárselo.
—Sofía, volvamos a casa.
—¡Vale!
Daniel llevó a Sofía de regreso a la mansión. Por la noche, Valentina llamó por videollamada y Sofía contestó felizmente. —¡Mami!
Valentina ya h