El rostro de Catalina también se tornó sombrío, pero tomó las manos de Luciana:
—Luciana, no tengas miedo. Tranquila, ¡esos secuestradores y médicos no nos delatarán!
...
Mateo llegó a la habitación VIP de Valentina. Quería entrar a verla, pero Daniela lo detuvo en la puerta.
Daniela se interpuso en su camino:
—¡No puedes entrar!
Mateo frunció el ceño:
—Lela, apártate. ¡Quiero ver a Valentina!
Daniela respondió:
—¿De qué sirve que la veas ahora? Cuando más te necesitaba, no estabas allí. Ahora y