Al terminar de decir esas palabras, Luciana se marchó.
Antes de irse, cruzó una mirada significativa con Catalina.
Mateo y Daniel permanecían juntos. Daniel miró su reloj: — Señor Figueroa, la doctora milagro aparecerá en cualquier momento.
Mateo observó a Daniel: — Daniel, ¿cómo conociste a la doctora milagro?
Daniel no respondió directamente: — Señor Figueroa, usted también conoce a la doctora milagro.
Mateo frunció ligeramente el ceño. Valentina le había dicho exactamente lo mismo: que él con