¿Él había conocido a la doctora milagro?
Mateo no tenía idea. Miró a Valentina con intensidad, sintiendo que ella guardaba algún secreto.
Los ojos claros de Valentina brillaban con un resplandor tan cautivador que Mateo sentía una extraña inquietud al observarlos.
En ese momento, Marcela y Catalina salieron al pasillo. Marcela llamó: — Valentina.
Valentina se giró hacia ella: — Marcela, ¿me buscas por algo?
Marcela la miró fijamente: — Valentina, ¿llevaste las cenizas de tu padre y las acomodast