Valentina sintió que era hora de dar la cara. Los Méndez habían matado a su padre; era tiempo de ajustar cuentas.
Y Mateo, que siempre había querido saber quién era la doctora milagro... ¡ahora se lo mostraría!
...
Grupo Figueroa.
En el despacho presidencial, Mateo revisaba documentos sentado en su sillón ejecutivo. Con su estilográfica, firmaba con trazos rápidos y seguros al pie de los papeles.
En ese momento, Fernando entró y anunció en voz baja: — Presidente, tenemos noticias de la doctora m