Mateo no estaba seguro de si Valentina vendría.
Los Méndez tampoco estaban seguros de si Valentina vendría.
Todos esperaban a Valentina.
En ese momento, un lujoso Rolls-Royce se acercó. La puerta del conductor se abrió y una figura esbelta y elegante apareció ante sus ojos. Valentina había llegado.
Fernando se animó de inmediato: —¡Presidente, la señorita Valentina ha llegado! ¡La señorita Valentina realmente ha venido!
Mateo levantó la mirada hacia Valentina.
Marcela se acercó: —Valentina, por