— Mateo, ¿alguna vez me has querido?
La pregunta dejó a Mateo desconcertado.
Le había gustado.
Había sentido algo especial por Valentina.
No podría olvidarla.
Se había sentido atraído.
Había querido poseerla.
Había tenido algo de sentimientos por Valentina.
Pero ese pequeño amor no significaba nada comparado con Luciana.
Ahora que iban a divorciarse, quería cortar todo lazo, de manera tajante y definitiva.
Habló:
— Valentina, amo a Luciana.
Dijo que amaba a Luciana.
La luz en los ojos de Valenti