—Valentina, ¿estás bien? ¿Para qué te trajo el señor Figueroa aquí? —preguntaron Daniela y Camila mientras sujetaban a Valentina.
Valentina frunció el ceño. Tampoco entendía qué pretendía ese loco de Mateo. La había llevado a Altabruma para decirle "lo siento", y lo había repetido dos veces.
Se comportaba de manera extraña.
Pero al recordar el embarazo de Aitana, Valentina no quería perder más tiempo pensando en Mateo.
—Daniela, Camila, vámonos.
—De acuerdo.
Las tres se marcharon mientras Mateo,