Lo que más deseaba Aitana era presumir su felicidad ante Valentina.
Valentina la miró con frialdad, sin decir palabra.
Aitana se acarició el vientre.
—Valentina, ¿no estarás celosa? Hay personas que después de acostarse solo pueden tomar píldoras anticonceptivas y sufrir reacciones alérgicas, mientras que yo puedo quedar embarazada y recibir todo el cariño del mundo. Realmente el destino es injusto, ¿no crees?
—¡Tú...! —Daniela y Camila quisieron intervenir.
Pero Valentina las detuvo y dijo con