La nuez de Adán de Mateo se movió ligeramente. Ella tenía un atractivo angelical, como si no perteneciera al mundo terrenal, pero le enviaba ese tipo de imágenes, especialmente cuando él estaba ocupado. Maldita sea, su otra faceta era la de una diabla.
Lo sabía todo.
Lo dominaba todo.
Marc sonrió.
—La señora Figueroa parece muy joven, seguramente es muy cariñosa. ¿Puede el señor Figueroa con ella?
Tener una esposa joven era un desafío para cualquier hombre.
Mateo la miraba desde la sala. No lo s