Dijo que habían terminado.
Luciana estaba eufórica y se lanzó a los brazos de Mateo, abrazándolo con fuerza. —Sé que Valentina es muy buena seduciendo. No te culpo por haberte enamorado un poco de ella, sé que no me dejarías. Yo soy a quien más amas.
Él sentía algo por Valentina, pero su mayor amor siempre sería aquella chica de la cueva, su chica Luciana.
Él la abrazó.
Ángel se mostró aliviado, si su hija era feliz, él también lo era.
Catalina también estaba contenta, pero al pensar en Valentin