En la oficina del director, Gael regresó pavoneándose acompañado por sus padres, encontrándose con Valentina y Daniela, quienes lucían impecables.
Al ver la cara delicada y tersa de Valentina, radiante como un loto emergiendo del agua, Gael sintió que su corazón se agitaba, después de todo, realmente deseaba que fuera su novia. Mariana solo le había pedido que le causara problemas, no que la convirtiera en su novia. No entendía por qué ella lo rechazaba cuando él había pasado por alto sus orígen