Sara la leyó cuidadosamente por sí misma y confirmó que no había ningún problema.
Lentamente tomó la pluma y fue hasta el espacio de la firma en la parte inferior para comenzar a firmar.
Escribió una "S" y pronto se detuvo.
Sin saber por qué, de repente sintió cierta nostalgia.
Pensó que podría firmar su nombre con determinación, pero en ese momento, en su mente aparecieron todos los momentos vividos con Luis durante este tiempo: su caballerosidad, su ternura, su dominancia, su protección; todo