—Mi secretario y asistente son hombres, no hay mujeres, así que no pienses cosas raras.
¿Le estaba dando explicaciones? Sara se quedó un momento quieta. En realidad ella sabía bien que lo estaba consintiendo solo para quedar embarazada, pero mientras más tiempo pasaban juntos, más descubría las cualidades de Luis. Realmente era un muy buen hombre.
Con ese nivel económico y ese atractivo, ya era lo mejor que podías conseguir en un matrimonio arreglado.
Luis abrió caballerosamente la puerta del as