La batalla por el control de la familia Vargas ya había comenzado. La hermanastra de Sara tenía el apoyo de su padre y ya estaba ansiosa por actuar, lista para atacar.
Mientras tanto, todos estos años ella había gozado del cariño de Federico, y con la alianza matrimonial con los Rodríguez, su posición era sólida.
Pero si esa hermanastra conseguía acciones de la compañía, ella necesitaría obtener el apoyo de Federico.
La condición de Federico para que heredara los Vargas era que quedara embarazad