¡Esa Margot se había ido!
Nicolás se rio fríamente.
Fidel dijo:
—Nicolás, mejor regresemos a la empresa para manejar este asunto.
Nicolás respondió:
—Vamos de regreso.
Esos reporteros enloquecidos seguían acercándose:
—¡Señor Duque, por favor diga algo! ¡Señor Duque!
Nicolás, rodeado por Fidel y los guardias de seguridad vestidos de negro, caminó hacia la salida:
—No tengo nada que decir. ¡El equipo legal del Grupo Duque se encargará de este asunto!
Nicolás salió afuera, se subió al auto de lujo