La derrota en la conferencia de prensa fue total y absoluta para ellas.
—Hija, perdóname. —Se apresuró a decir Catalina. —Tu madre te malinterpretó. Déjame explicarte, yo no sabía nada...
Valentina la miró fijamente. —¿De verdad no sabías nada?
Al tiempo, se acercaron algunos policías a Catalina. —Señora, usted ocultó y protegió a un fugitivo. Tenemos motivos para sospechar que es su cómplice. Deberá acompañarnos para ser interrogada.
Dos oficiales la sujetaron mientras sentía que su cabeza daba