Mundo ficciónIniciar sesiónEl aire desplazado por las hélices del helicóptero todavía agitaba las palmeras cuando Iván alcanzó el borde de la pista de aterrizaje, su dedo índice acariciaba el gatillo de su arma, una extensión de su propia furia, y detrás de él, Ricardo cubría la retaguardia desde la maleza, con el fusil apuntando directamente al pecho de Clarice Montgomery.
La mujer no se inmutó.
Caminó con la elegancia de







