Mundo ficciónIniciar sesiónDespués del tiroteo, el maldito Vladimir ingresó a la casa con Yoli y no pude hacer nada. Hubo bajas considerables de ambos lados y por un momento pensé que lastimarían a mi Pecosa ¿Ahora es mía? ¡Mierda!
— ¡Dyron! Vamos a curarte esa herida - estoy tan furioso que ni siquiera siento el ardor común del impacto.
— ¡Hay que sacarla de alli! Y rápido porque ese desgraci







