Mundo ficciónIniciar sesiónDiez meses después...
El cuerpo de la chica se estremece de dolor bajo el azote del látigo, su piel color caramelo me incita a lastimarla ya que deseea complacerme. Su cabeza gacha y actitud sumisa ante mi presencia aumenta mi deseo por causarle dolor y placer a lavez.
— ¡Si lloras y suplicas te dejaré! ¿qué dices nena? - le susurro al oído sus opciones y le doy un minuto para que las sopese.
— ¡No, quiero que duela para obte







