— ¡Si sube a ese vehículo, Miller, no llegará vivo al puerto! ¡El impacto en Brickell reabrió la fisura! Tiene un principio de hematoma subdural. Un esfuerzo más y sufrirá un derrame cerebral interno irreversible — el grito del doctor Villalobos rebotó en las paredes de la ambulancia estacionada en la avenida.
Alexander ni siquiera parpadeó. Con el rostro ensangrentado y la mirada fija, se arrancó de un tirón el tensiómetro del brazo y apartó al médico con una fuerza brutal.
— Si no subo a ese