Mundo ficciónIniciar sesiónAl día siguiente, las oficinas centrales de Miller Global en Brickell se convirtieron en un escenario de pánico corporativo.
Los teléfonos de la junta directiva no dejaban de sonar.
Los monitores financieros mostraban una caída en picado que bordeaba el desastre absoluto, las acciones de la constructora de Star Island habían perdido un veintidós por ciento de su valor en menos de veinticuatro horas.
Magnus Miller permanecía







