La reunión se desarrolla con ritmo constante, aunque por momentos siento que las palabras me resbalan. Todos los presentes —los desarrolladores de ambas compañías, los directivos de Valmont Innovations, Daniel, mi padre y Cassian— parecen enfocados, hablando de plazos, avances tecnológicos y estrategias de expansión. Es, sin duda, un proyecto ambicioso. Uno que puede marcar un antes y un después en nuestras empresas.
Y sin embargo, a mí me cuesta mantener la concentración.
Cassian está sentad