Chely no pudo hacer más, Gabriel la tomó entre sus brazos y la besó frente a Nikolai.
Él estaría dispuesto a perdonarle la vida si se hubiera metido directamente con él, pero verlo tomar a su mujer a la fuerza fue el acto que marcó su oscuro destino.
—¿Quieres pelear por el amor de mi mujer, aunque soy yo el ganador? —Gritó después de darle un puñetazo que por poco lo noquea—, ¡Bien! Hoy vienes conmigo a un lugar y nos vamos a divertir —Aprovechando el aturdimiento de Gabriel lo tomó por el sué