―¡Carajøs! ―Adrik, quien había disparado a la frente del hombre justo cuando ella se asomó, corrió en su dirección para tranquilizarla.
Lía lo miró aterrada. Estaba en shock total. Jamás había visto algo tan fuerte en su vida, así que, sin ser consciente, corrió lejos de él en cuanto lo vio acercarse. No podía siquiera respirar. La imagen se repetía una y otra vez. Además, el fuerte sonido del disparo parecía haberla dejado sorda.
―No. ―Nokalai lo detuvo. Ahora no podía dejar lo que estaba ha