Las semanas pasaron entre investigaciones, sexo y mucha calma.
Seis meses. La cifra se le repetía en la cabeza a Lía como un recordatorio constante del tiempo que avanzaba sin pedir permiso. Su barriga ya no era para nada discreta, parece que creció de más ese último mes y ahora es más barriga que mujer.
El embarazo avanzaba sin complicaciones. El bebé estaba fuerte. Demasiado activo, según el médico, que sonrió divertida cuando Lía se quejó de las patadas nocturnas y del cansancio que se le ac