-Haces demasiado ruido-
Escucho la voz del maldito ser del demonio pero como mierda espera que me quede callado si resulta que estoy dentro de este oscuro ataud!
-Dejame salir y dejare de hacer ruido!-
-SACAME DE AQUI!-
Grito, exijo, pateo y golpeo con los puños mi tretica prision pero nada cambia, sigo encerrado.
Mi pulso se acelera, mi miedo se intensifica, de repente me falta el oxigeno, no puedo respirar aqui dentro, eso es todo, morire de esta manera!
-A pesar que adoro tu hedor a pavor y