Mundo ficciónIniciar sesiónGerard pasa sus brazos por debajo de los muslos de Luz y luego por sobre sus piernas, para que no se le escape, solo con lengua se dedica a darle placer, mientras ella gime y se revuelca. Siente que morirá en cualquier momento y eso no le parece tan malo, si es por ese maravilloso cunnilingus que su hombre le está practicando.
-Gerard… ya no puedo más.
Pero él no se detiene.
Chupa, succiona y mordisquea aquel botoncito hinchado que es su







