—¡Vayan a la cárcel a reflexionar sobre sus acciones!
—¡No esperen a que yo mismo los arreste, mejor preséntense voluntariamente en la comisaría para recibir su castigo! —exclamó Emanuel con un resoplido de desprecio.
Al final, el director y los demás, con cara de amargura, se dirigieron por su cuenta a la comisaría, donde quedaron detenidos.
—Doctor, realmente lo siento mucho... —se disculpó Emanuel con Faustino después de haber manejado la situación con todos los involucrados.
—No tiene por qu