—Maestra, ¿qué método usará mi maestro exactamente?
—¿Las agujas de plata no son para curar heridas? ¿Acaso pueden usarse para interrogar?
Diego preguntó con ansiedad al ver la expresión jubilosa de Larisa.
—Esta vez has acertado, maestro Diego. En manos de otros, las agujas quizás solo sirvan para curar.
—Pero en manos de Faustino, tienen muchas más aplicaciones.
—Observa atentamente. ¡En un momento Lorenzo revelará toda la verdad voluntariamente!
Larisa miraba la silueta de Faustino con total