—Faustino, si tienes algo que decir, puedes decirlo ahora.
—De todos modos, aún no han servido toda la comida.
Preguntó Larisa con curiosidad.
—Sí, Faustino, si tienes algo que decir, dilo directamente. Todos somos familia, no hay nada que ocultar.
Dijo Liliana sonriendo.
—Está bien, lo diré directamente. Larisa va a empezar las clases pronto, ¿verdad?
Faustino expuso su idea.
—Estaba pensando en comprarle un apartamento en la ciudad, específicamente para cuando esté estudiando.
—Así será mucho