—Olya, tranquila. ¿Qué pasó? Puedes contármelo con calma —notando que algo no andaba bien con Olya, Faustino frunció el ceño mientras la consolaba.
—Es así, Faustino. El dueño de este proyecto se llama Lisandro, es alguien de fuera. Mis trabajadores y yo empezamos el año pasado...
—Hasta ahora, este Lisandro nos debe aproximadamente 600 mil dólares en pagos pendientes.
—Ayer trajimos a los medios para reportar este asunto, pero Lisandro, furioso y avergonzado, envió gente a golpear tanto a los p