Capítulo 580
Después de que terminaron de hablar, se ayudaron mutuamente a levantarse del suelo y se sentaron en el sofá, listos para disfrutar del espectáculo.

Ya que Dante había llegado con una actitud tan dominante, golpeando incluso al alcalde, ¿no sería pan comido ocuparse de un simple Faustino?

Pero lo que no sabían era que Dante estaba exprimiendo su cerebro pensando cómo disculparse con Faustino.

Al oír sus gritos, ¡hasta le dieron ganas de matarlos!

Furioso y desesperado, les gritó:

—¡Me cago en tod
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP