Al mismo tiempo, el corazón de Daniela, que antes había dejado de latir, comenzó a palpitar lentamente; aunque al principio los latidos eran muy débiles, conforme la perla plateada seguía girando en su interior, el ritmo se volvió más firme y regular, mientras su respiración también se estabilizaba gradualmente. Con esto, Daniela finalmente había escapado del peligro mortal.
—Estas hierbas medicinales no están mal.
Esta hazaña podría considerarse como arrebatar a alguien de las manos de la muert