Trabajaron durante todo el día y hasta bien entrada la noche cuando Faustino y su equipo finalmente vendieron las siete mil unidades del Elixir de Belleza, incluyendo las recién producidas por Faustino. Aun así, quedaron bastantes clientes sin poder comprarlo.
Faustino se disculpó con una reverencia: —Lo siento mucho, señores. El Elixir de Belleza de hoy está agotado. Si desean comprar, por favor vuelvan mañana. Me disculpo por no poder atender a todos.
—¿Ya se acabó? ¡Pero llevamos horas hacien