Capítulo 359
El grupo parecía desaliñado; si no fuera por su ropa elegante, parecerían soldados heridos sacados de un campo de batalla. Un hombre de mediana edad que Faustino no conocía, de expresión fría y tranquila, estaba sentado a un lado. Su nariz aguileña y sus penetrantes ojos triangulares, capaces de discernirlo todo, destellaron de vez en cuando. Miró inconscientemente a Faustino, con una expresión impasible. Era Fidel, el experto en jade contratado por Yeison para la subasta, su arma secreta y su m