La determinación de Faustino al defender a Lara contra Yeison demuestra la importancia de ella en su vida. Lara, feliz, le soplaba suavemente la mano.
— Te has golpeado mucho, ¿te duele la mano?
Faustino asintió.
— Sí, claro que duele. Ese tipo tiene la cara muy dura, era difícil golpearlo.
Al oír la voz de Faustino, Yeison, en el suelo, tocándose la cara, sintió un nuevo dolor punzante. Él era quien había recibido los golpes…
Los dueños del local no iban a dejarlo así. Luis, con un pañuelo en l