Ante esto, el semblante de Mauro se tornó extremadamente serio.
—Mi gente, creo que está malinterpretando la situación. Estamos aquí porque Benjamín y su hijo, en complicidad con la policía local, han estado abusando de los ciudadanos —explicó—. Esta vez incluso se atrevieron a causar problemas en la clínica de Faustino, ¡algo que no podemos tolerar bajo ninguna circunstancia!
Las palabras de Mauro dejaron atónitos a los aldeanos. Los más perspicaces mostraban incluso terror en sus miradas. ¡Jam