Lara, siendo una mujer madura y sofisticada, era muy apasionada y disfrutaba mucho de estar con Faustino. Su intensidad era tal que a cualquier otro hombre lo habría dejado exhausto. Pero Faustino era diferente: cuanto más dormía, más fuerte se volvía, durmiendo día y noche. Esto había provocado que Lara tuviera una deficiencia de energía. Esa situación no podía continuar así.
— Lara, soy médico, y el exceso de actividad sexual puede ser perjudicial para la salud —dijo Faustino, notando el p