El grito de Faustino sobresaltó incluso a Nacho y Yolanda, que observaban desde la distancia. Hasta Rosalba y Lara sintieron un escalofrío de aprensión. Que Faustino no hubiera matado a Adrián de una patada, era pura suerte.
—Faustino, Rosalba no está tan mal, se recuperará en un par de días. ¡No hagas ninguna locura! — Lara, conociendo el temperamento de Faustino, intentó calmarlo, a pesar de su propio dolor.
—Faustino, yo también estoy bien. Por favor, no te alteres tanto — Rosalba se unió a