AURORA
El frío mármol del tocador contrastaba fuertemente con el calor sofocante del cuerpo de Alejandro mientras se arrodillaba entre mis muslos. Mi respiración era entrecortada y agitada; mis pulmones luchaban por encontrar aire en una habitación que se había convertido en un simple vapor impregnado de su embriagador aroma. Lo miré, a ese hombre poderoso y letal que controlaba imperios, y lo vi desmoronarse con solo verme.
"Alejandro", susurré con la voz quebrada. Bajé la mano, mis dedos se e