De vuelta en la casa de Rowán, la tensión era insoportable. Había sido un día turbulento, y los secretos y mentiras se estaban desmoronando a un ritmo alarmante.
Amanda estaba sentada nerviosamente en la sala, esperando a que Rowán regresara. Era plenamente consciente de que algo importante estaba a punto de suceder.
Anna entró apresuradamente a la sala para informarle a Amanda que la señora Xi y el señor Xi estaban entrando a la casa.
—Tenemos visitas y… —no terminó la frase antes de que la pue