DEMETRIA
A la mañana siguiente…
—¿Qué crees que estás haciendo, Wildfire? —La voz de Marion salió profunda y áspera del sueño. De esas que vibraban en lo profundo de su pecho.
La luz de la mañana se derramaba sobre las sábanas, dorada y suave, trazando cada línea de su cuerpo como si estuviera hecho para adorarlo. Su cabello estaba despeinado, desordenado de la manera más perfecta, los rizos oscuros caían sobre su frente. Sus pestañas eran largas, injustamente largas para un hombre, y su barba