DEMETRIA
“Demetria.”
La palabra me llenó el sueño, sacándome de la calidez de mis sueños. Parpadeé y lo primero que vi fue a Marion de pie junto a la cama, con una sonrisa maliciosa en los labios. El sol de la mañana se filtraba a través de las ventanas, dándole el aspecto de algo que nunca debería haber podido tocar, demasiado intocable, demasiado peligroso. Y, sin embargo, allí estaba, despertándome.
Gemí, hundiendo la cara en la almohada. “Marion, es demasiado temprano.”
“¿Demasiado temprano