(“Una puerta se cierra para darle la oportunidad a otras que se abran. Un final desencadena un nuevo inicio; a la final reencontramos el camino perdido a casa”)
Las copas de los árboles empezaron a moverse a causa del viento inclemente que iba en ascenso, experimentaba dentro de mí la fuerza desmedida de la naturaleza, advirtiéndome que algo diferente se avecinaba; sé que debía controlarlo, pero en aquel momento se me hacía difícil. Esto no era lógico, llevaba siglos gobernando mis facultades y